sábado, 18 de diciembre de 2010

22.


Hoy soñé contigo...Estaba en una fiesta, en una sala grande, o puede que fuera una nave, no sé, había mucha gente, y yo estaba hablando con una chica, y uno chocaba conmigo y me empujaba hacia atrás, y tú estabas ahí para sujetarme...me daba la vuelta y me quedaba paralizada. Eras tú, con tus rizos, tu gorra, tu sonrisa traviesa...Tú...Me preguntabas "¿Qué tal estás?" pero estaba tan sorprendida...estabas tan guapo..."Bien", decía en un susurro. Me preguntabas por todos, tus amigos, mi familia, tu familia, mi hermana...Decías que la echabas de menos, pero no, es al revés, nosotros te echamos de menos a ti. Me sonreías y me decías que venias ahora...

Al poco rato, en el sueño, me encontraba en mi cama, estaba pensando en cosas y de repente, ¡POF!, aparecías, te sentabas al borde y me cogías de la mano, siempre con tu risa...Hablábamos un rato largo, risas, y más risas...y de repente oíamos los pasos de alguien, abrían la puerta, era mi madre: Me decía que o callaba la boca, o me iba a dormir al portal. Tú, escondido detrás del armario te reías y salías...mi madre se quedaba paralizada como yo y cerraba la puerta. Te volvías a sentar y yo empezaba a llorar y me decías: "Está bien, todo está bien..." y desaparecías.

Siempre con nosotros, Mario.

martes, 14 de diciembre de 2010

Ho voglia di te.


Cuando estás mal, cuando lo ves todo negro, cuando no tienes futuro, cuando no tienes nada que perder, cuando...cada instante es un peso enorme, insostenible. Y resoplas todo el tiempo. Y querrías liberarte como sea. De cualquier forma. De la más simple, de la más cobarde, sin dejar de nuevo para mañana este pensamiento y...Y ya no está. Y entonces, simplemente, querrías no estar tampoco tú. Desaparecer.

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No hay nada que se pueda hacer, cuando algo nos falta, debemos llenar ése vacío. Aunque cuando es el amor lo que nos falta, no hay nada que lo llene de verdad.


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jueves, 9 de diciembre de 2010

Chicos.


Una chica nunca se olvida del primer chico que le gustó aunque la cosa no saliera del todo bien, pero siempre hay alguien que te ofrece un poco de ayuda y...
Ahí está, ahí es donde empieza nuestro problema: ”Ese chico te ha dicho eso porque le gustas”.
¿Sabes qué significa eso? Que nos convencen, nos programan para creer que si un chico se porta mal como un capullo significa que le gustas.
¿Por qué nos decimos estas cosas unas a otras? Puede que sea porque no da mucho miedo y porque es demasiado duro admitir la evidencia que tenemos delante de nuestras propias narices...

martes, 7 de diciembre de 2010

La vida y sus reglas.


Siete reglas simples para esconderse en la vida:
1. Nunca confíes en un policía con piloto.
2. Ten cuidado con el entusiasmo y el amor. Ambos son temporarios y se van enseguida.
3. Si te preguntan, si te preocupan los problemas del mundo, mira bien a los ojos de quien pregunta. No te volverá a preguntar.
4 y 5. Nunca reveles tu verdadero nombre, y si alguna vez te dicen que te mires a ti mismo, nunca lo hagas.
6. Nunca digas ni hagas nada que la persona frente a ti no entienda.
Y 7. Nunca creas nada. Será malinterpretado, te atrapará y te seguirá por el resto de tu vida. Y nunca cambiará.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Antártica.


Explorar la región antártica es como explorar el espacio. Entras en un vacío. Miles de kilómetros sin gente, sin animales, sin plantas. Un continente basto, vacío. Claustrofobia y agorafobia a la vez, como dos personas en una cama.

miércoles, 24 de noviembre de 2010


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Qué difícil. Pero me parece que aún es más difícil quedármelo para mí sola. Supongo que por eso lo hago. Tú siempre me preguntabas en qué momento había empezado a quererte. Empecé a quererte exactamente cuando me llamaste para decir que me dejabas. De hecho fue en ese preciso momento cuando olvidé el amor que sentía antes, me olvidé de la ternura y del sexo, de tu lengua, me di cuenta de que lo que había sentido antes no era más que el simple reflejo de lo que era el amor. Descubrí que no te había querido nunca.

viernes, 5 de noviembre de 2010

N & N


- Tikkun otam.
- Eso es, más o menos dice que el mundo se ha roto en pedazos. Todo este caos, toda esta discordia. Y nuestra obligación, la de todos nosotros, es intentar recomponerlo. Hacer que sea una sola pieza de nuevo.
- ¿Y tú te lo crees?
- Supongo que si. Bueno, no sé cómo se rompió el mundo. Ni tampoco si existe un Dios que pueda ayudarnos a recomponerlo. Pero que el mundo está roto eso no lo dudo. Mira a tu alrededor. Cada minuto, cada segundo, hay millones de cosas en las que podrías estar pensando. Un millón de cosas por las que podrías estar preocupandote. El mundo en el que vivimos ¿no lo notas cada vez más fragmentado?. Solía pensar que cuando fuera mayor el mundo tendría más sentido. Pero, ¿sabes que cuanto más adulta me hago, menos sentido tiene para mi? Es cada vez más complicado. Y más difícil. Uno pensaría que con el tiempo tendría que dársenos mejor. Pero cada vez hay más al respecto. Me encuentro a mi misma intentando aferrarme a algo. ¿Has tenido esa sensación? La sensación de que quieres que lo adecuado encaje en el lugar exacto, pero no solo porque es lo correcto, sino también porque entonces supondría que tal cosa es aún posible. Quiero creer eso.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Nostalgia.


Es rara, ¿no? La nostalgia...porque tener nostalgia en sí no es malo. Eso significa que te han pasado cosas buenas y las hechas de menos.
Yo por ejemplo no tengo nostalgia de nada, porque nunca me ha pasado nada tan bueno como para hecharlo de menos...eso si que es una putada...¿Se podrá tener nostalgia de algo que aun no te ha pasado? Porque a mi a veces me pasa...me pasa que me imagino como van a ser las cosas...y luego me da pena cuando me doy cuenta de que aun no han pasado y que quizás no pasan nunca, y entonces me entra nostalgia, y me pongo super triste, pero es como una tristeza a cuenta, como la fianza de cuando alquilas una casa pero con tristeza, que la pones por delante porque, total, sabes que la vas a acabar utilizando igual...

domingo, 24 de octubre de 2010

Legión.

Cuando era niña mi madre me recordaba cada noche antes de dormir que le abriera mi corazón a Dios porque era bueno, misericordioso y justo. Eso cambió cuando mi padre se largó y la dejó a cargo de mí y de mis hermanos en un pequeño pueblo a las afueras. No volvió a hablar de un Dios bueno y misericordioso. Empezó a hablar de una profecía: La oscuridad envolvería al mundo y se decidiría el destino de la especie humana. Una noche reuní valor para preguntarle por qué había cambiado Dios, por qué estaba tan furioso con sus hijos. - No lo sé - dijo mientras me arropaba bien- Se habrá cansado de tanta gilipollez...