viernes, 4 de septiembre de 2009

The red house.


El sol entraba por la ventana bien temprano. Ya empezaba a calentar. Oigo el sonido de la ducha. Está ahí dentro. Doy la vuelta lentamente y veo que mis sabanas blancas están vacías. Sin duda está ahí dentro. Me levanto, quizá esté animado y continuamos lo de anoche...me pongo la camiseta de la noche anterior, abro la puerta y...me despierto. Con el corazón acelerado, jadeando y sudando. Otra vez el mismo sueño. Hace un año y 2 meses que Byron se fue. Solo me dejo una carta. Un folio blanco escrito con unas letras perfectas donde ponía "volveré pronto, esperame. Te amo."
Todavía no entendía porque su marcha fue tan repentina. Después de pasar otra noche perfecta, se esfumó.
Me levanté, harta de tener todas las noches el mismo sueño, el pensar que él esta en mi ducha, que salga y me diga "Buenos días cariño, ¿has dormido bien?" pero como siempre, solo era un sueño. Ya no sabia si iba a volver o no lo vería jamás...Siempre te queda un poco de esperanza ¿no?. No sabia que hacer, eran las seis de la mañana. Me duche, desayuné un zumo de naranja y un par de galletas. Cogí el coche y me fui al supermercado. Encontré que había pinturas de todos los colores, se me ocurrió una idea fascinante..."¿Y si doy un cambio radical a la casa?". Me cogí tres botes de pintura roja, la más roja que hubiera, las metí en el maletero y me fui a casa. Busqué las antiguas brochas de cuando Byron y yo pintamos nuestra habitación de un color marrón, donde parecía que estuviéramos en medio del desierto, los dos solos...Me enjuagué las lágrimas. Decidí que sería la última vez que lloraría por él. Me cansé de esperar. Me puse un pañuelo a modo que agarrara todo mi pelo y empecé a pintar mis ventanas. En unas horas todo estaba acabado...me aleje un poco para ver la fachada...Estaba perfecta. Pero...¿y si ese rojo era simplemente para llamar la atención de Byron? ¿Y si era para que supiera que todavía estaba allí, esperándole?.


~ continuará...

martes, 1 de septiembre de 2009

Una de tantas...


Sólo queda una hora. Mi último día de servicio, jubilación anticipada, yo no la pedí, prescripción médica, un problema cardiaco, angina de pecho según dicen. Debo hacerme a la idea de que tengo que despedirme de mi placa, de ella y de los treinta y tantos años de protección, servicio, lágrimas, sangre, terror y triunfo que representa. Pienso en la serena sonrisa de Ayleen y en los entrecots que habrá comprado en la carnicería hoy y pienso en el cabo que he dejado suelto, en algún lugar una niña estará indefensa en las manos de un baboso sin escrúpulos. El Infierno es vivir día a día sin saber la razón de tu existencia. Lo encontré. Le quité el arma. Las dos. Irá al infierno, pero le parecerá el cielo comparado con lo que le voy a hacer. Muere.
Hace un calor infernal, una asquerosa habitación, de un asqueroso barrio, de una asquerosa ciudad, contemplo a una diosa, me dice que me desea, no perderé ni un segundo mas preguntándome cómo he podido tener tanta suerte. Huele como deben oler los ángeles, la mujer perfecta, una diosa, Goldie dice que se llama Goldie. La sigo hasta la terraza. Se estremece con el viento como la última hoja de un árbol que se muere. Dejo que oiga mis pasos. Se queda rígida un instante.

- ¿Quieres un cigarrillo?
- Claro. Gracias. ¿Te aburren tanto como a mi?
- No he venido a divertirme. He venido por ti. Llevo días observándote. Eres muy deseable. No es tu rostro, ni tu físico, ni tu voz. Son tus ojos, las cosas que veo en tus ojos.
- ¿Y que ves en mis ojos?
- Una serenidad salvaje. No quieres huir, afrontarás lo que tienes que afrontar, pero no quieres hacerlo sola.
- No. No quiero hacerlo yo sola.

El viento se eleva electrizante. Ella es dulce y cálida, casi etérea. Su perfume es una dulce promesa que hace aparecer lágrimas en mis ojos. Le digo que no se preocupe, que la salvaré de todo cuando la asuste, y que la llevaré muy lejos. Le digo que la quiero. El silenciador hace del disparo un susurro, y la abrazo fuerte hasta que se desvanece. Ya nunca sabré de que huía. Cobraré el cheque por la mañana.

sábado, 22 de agosto de 2009

· cap ou pas cap?

Felicidad en estado puro, brutal, natural, volcánico, que gozada, era lo mejor del mundo...Mejor que la droga, mejor que la heroína, mejor que la coca, chutes, porros, hachís, rallas, petas, hierba, mariguana, cannabis, canutos, anfetas, tripis, ácidos, lsd, éxtasis...Mejor que el sexo, que una felación, que un 69, que una orgía, una paja, el sexo tántrico, el kamasutra, las bolas chinas...Mejor que la nocilla y los batidos de plátano...Mejor que la trilogía de George Lucas, que la serie completa de los Teleñecos, que el fin del Milenio...Mejor que los andares de Ally Mcbeal, Marilyn, la Pitufina, Lara Croft, Naomi Campbell y el lunar de Cindy Crawford...Mejor que el pequeño paso de Amstrong sobre la Luna, el Space Mountain, Papa Noel, la fortuna de Bill Gates, las malas experiencias cercanas a la muerte, la resurrección de Lázaro, todos los chutes de testosterona de Schwarzenegger, el colágenos de los labios de Pamela Anderson, mejor que los excesos de Morrinson...Mejor que la libertad...Mejor que la vida.

martes, 18 de agosto de 2009

~ Mario.


Cuando las personas se van queda siempre un vacío que nunca será llenado por nadie más que por ellas. Aun así regresaran, el espacio no calzará más en sus siluetas. El momento se habrá perdido irremediablemente en el tiempo. Porque así como ellas se movieron hacia otros horizontes, las personas que se quedan deberán moverse también aunque no lo quieran, como una cucharada de azucar que se retira de su recipiente...los granos circundantes se desplazan con el fin de ocupar el espacio, pero siempre queda la muesca, nunca vuelve a ser lo mismo.
Tal vez esa sea la razón por la que nos resistimos al cambio. El decir adiós es parte también del progreso, como las gotas de vapor le dicen adiós a su nube para caer sobre nosotros como lluvia; aun así estas gotas vuelven a evaporarse hacia el cielo...ya nunca serán los mismos grupos, no regarán las mismas ciudades, no volveran a estar juntas de la forma como lo están ahora.
Es parte de la vida dejar ir y dejar entrar. Pero nos cuesta admitirlo. Creemos en el cambio, pero no queremos que alguien se vaya. Somos defensores del progreso, pero queremos retener el día a día a toda costa y consideramos nuestro un equilibrio que no existe más porque hoy ya es otro día y el ayer se lo llevó el tiempo.
Pero tus días siempre quedaran en nuestra memoria, tus recuerdos no son como gotas de vapor, son como cucharadas de azucar. Nos han dejado marca.

lunes, 17 de agosto de 2009

We are the end.


Cosas sin sentido, palabras innecesarias. Apenas se puede soportar este dolor. Sinceramente, no vales nada. Todo a tu alrededor se esta desmoronando. Piensa, reacciona antes de que sea tarde. Abre tus alas, y dejate llevar...

miércoles, 12 de agosto de 2009

Vampire.

Vampiros. Haciendo a inocentes espectadores sentir simpatía por sus duros sentimientos. Criaturas malignas que están al acecho cada noche en busca de sangre de hermosas doncellas...Viven eternamente y se desplazan por siglos.

martes, 11 de agosto de 2009

Heaven.


Es hora de volver a casa. Es hora de volver a empezar, lentamente, sin dar demasiadas sacudidas al motor.
Sin darle demasiadas vueltas.
Con una única pregunta: ¿volveré a estar alguna vez allí arriba, en ese lugar tan difícil de alcanzar?.
Allí, donde todo resulta más hermoso. Desgraciadamente, en ese mismo instante, ya sabe la respuesta.

lunes, 3 de agosto de 2009

Donnie Darko.


- El cielo se abrirá...
- Si el cielo se abriese súbitamente, no habría ninguna ley, no habría ningún mandato. Solo estarías tú y tus recuerdos, las decisiones que has tomado, y las personas que has tratado. Si este mundo se terminase estaríais solos tú y él. Nadie más.

sábado, 1 de agosto de 2009

Find.


Sueño silenciosos, siempre le pareció que era un sueño silencioso, tantas veces que se cruzaron por los pasillos, la sensación de alejamiento de aquellos a los que conocía bien, pero cuando vio al chico que conocía de toda la vida se dio cuenta de que el amor no declarado es el sonido más fuerte, y despertó, su nombre era Mery y le encantaba leer el Sundaytimes los sábados por la noche.
Mery sabía que su soledad era sólo un refugio, nadie parecía ver el despertar de su corazón, se enamoraron de ella y su sombra me deslumbró, su sueño silencioso fue su valor, su baile fue su libertad, su sonrisa...todo.

martes, 28 de julio de 2009

To Sleep?


Había intentado dormir un par de horas, desde que se fue él. Pero le costaba conciliar el sueño. El torbellino de sentimientos que luchaban por prevalecer en su pecho la obligaba a revolverse en la cama con una sonrisa pertinaz que le hacía estirar la comisura de los labios. Debería ser delito sentirse así de feliz. La sensación de bienestar era tan intensa que no sabía qué hacer consigo misma. Se tumbó de lado, con la mejilla derecha apoyada en las manos. Todo le parecía estupendo. Y pensar que un solo día, veinticuatro simples horas, pudiese marcar tal diferencia. Ayer, a la misma hora, se despertó con el pecho encogido. Despertó a una soledad que no se veía capaz de ignorar. Ahora, en cambio, casi podía sentir físicamente las caricias que él le hacia sobre su piel. Físicamente no era, en realidad, la palabra más precisa, o más bien era una palabra demasiado limitada. Todo su ser sentía que el estado de pareja había venido a sustituir a su soledad, y que el silencio del dormitorio, que antes se le antojaba amenazador e infinito, era ahora indicio de sosiego.